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COISA LINDA

Hoy hace buena noche, con la ventana un poco abierta noto una temperatura extrañamente templada para la época del año. Si escucho música brasileña los dedos me corren de una manera especial. Qué tendrá la música para nuestros sentidos.

Si alguien viniese de otro planeta y hubiera que explicarle qué es y qué significa la música en nuestra existencia no sabría cómo hacerlo. Y es de las pocas cosas comunes a todas las culturas que habitan y han habitado el planeta. La música y la escritura son un buen maridaje. Cada uno sabrá qué música para qué momento. Pero si lo que queremos es escribir escuchando cierta música, es posible que en el fondo del folio en blanco aparezcan como desenfocadas, melodías, ritmos o voces que mezclándose con colores compongan palabras que puedan llegar a tener algo de sentido…personal.

Confieso que en ocasiones me he emocionado al ver articuladas palabras que al ser escritas, una detrás de otra, me traicionaban. En el proceso de la escritura hay ocasiones, y no pocas, en las que las palabras se te adelantan formando frases que te pillan de sorpresa. Sí, tú querías contar algo pero quizás no tanto o no de esa manera tan expresiva o tan intensa. ¿La música es la culpable? Procuro escribir estas líneas con una sonrisa. Hay en el aire tantas líneas de pensamiento perturbador que cualquiera de ellas te puede caer encima y anudarte fuerte sin que te lo esperes. ¿Y qué ocurre después?

A veces he escrito pensando en alguien, en un recuerdo o momento en concreto. Hay restos del pasado que se te quedan pegados como formando una de las capas de la concha de una ostra y que empujan palabras quizás demasiado próximas al terreno de la nostalgia o la melancolía. Philip Roth dice que escribir ”es una forma de huir de la culpabilidad y la autodestrucción”.

Se oye a menudo “esto se va a olvidar” o aquello otro “nadie lo va a recordar”, pero yo creo que estamos constantemente recordando. Bien sea sobre nuestra historia personal relacionada con lugares o personas, de la infancia de nuestros hijos, de la vida de otros que se fueron, de amores que sí o de los que no lo fueron tanto, de trozos de libros que leímos o de las películas que tanto nos impactaron…Recordar es sentir que hemos vivido y transitar el presente es  sembrar futuros recuerdos. Envueltos en alguna música.