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CUESTIÓN DE ESTADO

La India es el único país del mundo que cuenta con un viceministerio para el yoga. La medida del primer ministro Narendra Modi, anunciada en noviembre de 2015, buscaba incrementar la práctica de esta disciplina en las escuelas. La cuestión de la paz interior es en la India una cuestión de Estado.

Para los que no somos indios, podríamos dejarlo en una cuestión privada de búsqueda vital. Es cierto que hay mucha gente a la que se la trae al pairo la paz, sea interior, exterior o extraterrestre, para la que su habitat natural es el colchón ruidoso de lo cotidiano y su referencia constante es la observación impertinente de la vida de los demás. Pero los hay ambiciosos que creen que incluso en este corto tramo temporal en el que deambulamos por este planeta se pueden encontrar otro nivel de experiencias.

En esta sociedad con un gran déficit de atención donde sólo cuenta la distracción, seguro que hay vida más allá del best seller o de los programas de prime time, pero hay que estar atento. “Algo”, llámese paz interior, conocimiento o espiritualidad, flota, mezclado e incoloro, en el aire que respiramos. “No se ve sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, dice el Principito.

¿Habrá manera, aunque fuera por un momento, de sentir ese ansiado retortijón íntimo del espíritu o será un mito como tantos otros que corren por las páginas de los suplementos semanales? ¿quizás viendo una buena película, una buena charla con un amigo, mirando a los hijos o al mar, sintiendo amor, buen sexo o haciendo el bien encontremos alguna pista? Quizás con un gintonic  a mano, quien sabe si con dos, leyendo, escribiendo, buscando o encontrando una buena idea, pintando, paseando, escalando, volando, escuchando a Bon Iver o a Beach House, no sé…tantas cosas que podría no ser ninguna de ellas o alguna pero sólo en un determinado momento.

He leído, dicho por un escritor, que ser honesto, respetuoso y bondadoso son los únicos valores que deben permanecer. Los gustos son otra cosa y cuantos más mejor. En definitiva, organicemos obligatorios viajes hacia uno mismo aunque no los pague el Estado. Pero más vale que tengan algún aliciente porque volver, se vuelve al mismo sitio.