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BIPOLAR

Es chulo eso de la bipolaridad, utilizada sin el verdadero significado clínico, claro. Nos hace creernos más interesantes, el doble de interesantes.

Sin ser falsos o hipócritas, que son las categorías detestables de la contradicción, nos manejamos habitualmente con tantas actitudes contrapuestas que en la mayoría de las ocasiones ni nos preocupa, lo dejamos correr. En realidad forma parte de nuestro modelo básico de ser. Me gustó aquello, pero ya hoy no. Antes detestaba no sé qué y ahora me encanta. “¿No dijiste que no ibas a ir a no sé donde?”, “¿por qué has hecho esto si decías que nunca lo harías?”. El verano está muy bien pero a la vez van entrando ganas de que termine, de pasar a otro tipo de orden. No hay quien rechace un período de tranquilidad, pero se acaba echando en falta la presión de las actividades.

Siendo como somos, contradictorios, lo detectamos especialmente en los demás. De manera cariñosa en los amigos. Adoramos a nuestros amigos a pesar de sus contradicciones. Cuesta imaginar que ellos tengan que hacer el mismo (¿pequeño?) ejercicio con nosotros.

Con los que no nos caen tan bien somos implacables. Molesta que no se haga algo según se dijo, prometió o insinuó. Lo de cambiar a última hora de parecer lo toleramos sólo en nosotros, se trata de un simple margen de maniobra: lo he pensado mejor y…

Es mejor que no nos pregunten por qué hacemos lo que hacemos. Para no liarnos.  Yo mismo, escribo en un blog pero no soy muy dado a hablar. No hago mucho por conocer gente, pero me encanta dejarme sorprender por personas simpáticas, especiales y no me cuesta cultivar los contactos.

“Yo soy yo y mis circunstancias”, decía Ortega. Que es como decir: soy de una manera pero la mayoría de las veces, dependiendo de esas dichosas circunstancias, soy de otra. Que es, bromeando con Ortega, como no decir nada, porque las circunstancias lo son todo y dependiendo de ellas, (dejándonos arrastrar o no por ellas) podemos ser desde hermanitas de la caridad a asesinos en serie.

Querer y no querer. Querer o no querer. Ser y no ser.