Playa 3

MISIÓN

Vas por la vida pensando en lo tuyo y está bien. Tengas o no hijos o pareja, hay muchos retos por acometer, riesgos por asumir, apuestas por hacer o simplemente problemas cotidianos que solucionar.

Vamos a imaginar buenas intenciones en todo lo que te propones, que te conformas con lo tuyo y no empleas mucha energía en escaquear impuestos ni en acumular dinero, que no eres avaricioso sino más bien honesto y tienes un proyecto de vida en el que los demás existen, no para recelar ni para abusar de ellos, que sientes un poco de mal rollo por lo que pasa en otro mundo que no sea el tuyo (por suerte, el primero), pero que no haces teatro con ello, que intentas ayudar a los que lo pasan mal más cerca de ti, también con discreción y, en fin, que tienes algunas ideas de cómo el mundo podría ser mejor pero no pontificas. Si esto fuera más común, ya viviríamos en un mundo más transitable, cómodo, menos agresivo, equilibrado.

Pero existe un estadio superior de vida y es con una misión. Encontrarla es en sí mismo una misión, tanto que podría ser la misión de toda una vida. Esa búsqueda, cuyo primer paso es alejarse de la comodidad y de uno mismo, conduce al acercamiento al auténtico sufrimiento, a entregarse generosa y solidariamente a la mejora de las condiciones de los que sufren… Pero también, a muchos, al fanatismo.

Lo mejor y lo más destructivo de nuestro civilización está en cómo se enfocan las misiones. Frente a los que han elegido la de salvarnos a todos en nombre de una patria o un Dios, eliminando los “michelines” sobrantes, debería situarse una legión de ciudadanos silenciosos que, respetuosos con la libertad y la vida de los demás, caminaran inmersos en la tarea de invertir el futuro.

Nuestra sociedad es un entramado de vasos comunicantes en la que podemos elegir el papel de empujar con fuerza en sentido contrario para ayudar a que por el otro lado, algo suba: un poco más de verdad, un poco más de bienestar.

Ser generoso, solidario, ya es bastante, pero mucho menos que haber encontrado esa misión con la que, a base de invertir tiempo y talento en el presente, podemos influir en el futuro.